viernes, 5 de noviembre de 2010

IMPACIENCIA

(este escrito lleva acento solo en la ironia)

Es cierto que en la Venezuela de hoy hay problemas de inseguridad,
inflación, insuficiente suministro eléctrico, desabastecimiento, etc. Sin
embargo, contrariamente a lo que muchos piensan, las causas de dichos
problemas no es que estamos en manos de una partida de incapaces,
corruptos, resentidos y bandidos, todos estos calificativos que
frecuentemente la gente le endilga a los actuales miembros del gobierno,
del presidente hacia abajo. La razón de nuestros problemas este en la
IMPACIENCIA. Veamos:

ELECTRICIDAD: La odiosa oposición se empeña en decir que los problemas en
el suministro eléctrico son producto de la falta de mantenimiento en el
sector y el no cumplimiento de los programas de inversión previstos,
supuestamente por desvío de fondos. Sin embargo, el gobierno siempre nos
aclara que éste es el resultado de la abundante riqueza de que gozamos
actualmente en el país, lo que ha llevado nuestra demanda de energía a
niveles inesperadamente altos. Sería lógico pensar que la mayor demanda
debe contar inevitablemente con una oferta equiparable, a fin de que
efectivamente podamos disfrutar de ese mayor bienestar (vale decir poder
encender el televisor, por ejemplo), y no solo llenarnos con la idea de
que virtualmente estamos mejor (vale decir haber podido comprar un
televisor, aun cuando no pueda encenderlo o se haya quemado en algún
apagón). Pero como esas nociones de equilibrio entre oferta y demanda
suenan demasiado capitalistas, en el socialismo del siglo XXI primero se
ofrece la ilusión de bienestar (al menos asi lo cree el gobierno) y luego
se ofrece el bien demandado. Al final la oferta y demanda se igualarían,
pero a paso de vencedores. Ello equivale a decir que, para mantener la
distancia entre socialismo y capitalismo, tambien debe mantenerse la
distancia entre periodos, por lo que, en lugar de igualar la demanda del
periodo t con la oferta del mismo periodo t, en el socialismo se igualará
siempre la demanda de t, con la oferta de t+h, con h>>>>> y siempre
positivo.

DEVALUACION: el gobierno se vio obligado a devaluar y establecer nuevos
controles en el mercado cambiario porque, el reciente bienestar del que
goza el venezolano, que lo hace sentir que puede comprar de todo, incluso
dólares, aunado al afan especulativo del sector privado, hicieron que la
demanda de divisas creciera muy por encima de la oferta de dolares, que no
es que haya mermado, sino que ahora se ajusta con retardo, tal como se
hace en el nuevo socialismo.

INFLACION: de nuevo, no es que haya inflación. No. Es que hemos alcanzado
un nivel tal de ingresos, que estamos demandando demasiados productos a
una velocidad muy superior a la de la oferta. Oferta esta que por lo
general cubria el sector privado, evidentemente incapaz. Todo ello esta
perfectamente previsto por el gobierno, quien, siguiendo de nuevo esta
premisa del socialismo del siglo XXI de equilibrar el mercado con retardo,
eventualmente lograra satisfacer toda la demanda de hoy, para lo cual debe
primero deshacerse del sector privado y reemplazarlo por un muy altamente
productivo sector publico, tal como se evidencia en las experiencias de
las industrias, haciendas, etc. expropiadas.

DESABASTECIMIENTO: Otra falsedad. Ante la incapacidad del sector privado
de satisfacer la demanda interna, y en consonancia con la creciente
capacidad del sector publico de suministrar sobre todo alimentos y
medicamentos, el gobierno ha importado ingentes cantidades de estos
rubros. El problema de las miles y miles de toneladas (que por muy miles
que sean y por muy toneladas que pesen, parece que siguen siendo poco) es
simplemente el resultado de una inadecuada medicion de la longitud del
rezago con que el socialismo del siglo XXI trabaja, lo que hizo que se
vencieran los productos antes de que llegaran al pueblo e incluso antes de
llegar al país. Hay quien dice que dicho vencimiento se produjo antes de
salir del país de origen.

INSEGURIDAD: El problema de la inseguridad aun no queda claro. Para
algunos es algo meramente ilusorio, producto de una campaña mediatica.
Para otros puede ser el resultado del exceso de armas que el gobierno ha
importado, muy por encima de las que de veras necesita para defender
nuestra riqueza y soberanía. Como buen gobierno socialista, el excedente
lo reparte entre el pueblo.

Como veran es todo cuestión de esperar. Eventualmente lo que necesitamos
hoy estara disponible en el futuro. Quien no disfrute y aprecie el
bienestar que esta gestión nos brinda, es que definitivamente no tiene
paciencia y no sabe esperar. Puede matar el estrés que esa impaciencia le
genera, visitando cualquiera de los abastos bicentenario o biciabastos que el gobierno
inauguro hace poco, seguro de que lo que podra comprar con lo que gana puede
perfectamente ser transportado en una bicicleta. Adios a los hiper y super
mercados!!!. No sabriamos que hacer con ellos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario